El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha acusado a la izquierda de «polemizar permanentemente» y de «resucitar a Franco cada vez que hay unas elecciones» o cuando «no quiere hablar de los problemas de corrupción que afectan al PSOE«.

Así ha reaccionado Azcón, en declaraciones a los medios durante una visita al circuito de Motorland, en Alcañiz (Teruel), a la polémica generada en torno al nuevo plan de concordia, que aprobará el Gobierno de Aragón esta semana en sustitución de la derogada Ley de Memoria Democrática -aunque el Tribunal Constitucional ha suspendido cautelarmente la derogación-, y que no incluirá ninguna alusión al franquismo.

En ese sentido, el presidente autonómico ha señalado que es «evidente» que «en España ha habido una dictadura que es la dictadura franquista». «No hay ningún género de dudas. Cuando se habla de la dictadura, de lo que se está hablando es de la dictadura franquista», ha subrayado.

Azcón ha considerado que el debate en torno a la memoria democrática, «por repetitivo y por falta de novedad», empieza a ser «muy monótono».

Por otro lado, ha indicado que el PP ha condenado la dictadura franquista «en numerosas ocasiones» y que, en cambio, no ha oído «a nadie de izquierdas» condenar las dictaduras de ese signo en las Cortes de Aragón.

PLAN DE CONCORDIA

El Consejo de Gobierno de Aragón aprobará, en su próxima reunión, el Plan Estratégico de Preservación de la Concordia, que sustituirá a la Ley de Memoria Democrática, que el Pleno de las Cortes derogó con los votos de PP y VOX el pasado mes de febrero, suspendiendo esta semana el Tribunal Constitucional esta derogación al admitir a trámite un recurso de inconstitucionalidad del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez.

Así lo anunciaba el pasado jueves el presidente del Ejecutivo regional, Jorge Azcón, en la sesión plenaria de las Cortes autonómicas, donde ha comparecido a petición del Grupo Parlamentario Socialista para hablar sobre esta cuestión.

Azcón lamentaba que Sánchez haya presentado este recurso y, a la vez, haya «ataques flagrantes a la Constitución» y el Gobierno de España no hace «absolutamente nada», poniendo el ejemplo de la Ley de Amnistía, «el mayor ataque en la historia a la Constitución, que el presidente -Pedro Sánchez- defiende cuando le interesa».