La tensión entre el Partido Popular y Vox ha alcanzado un punto crítico debido a la postura del PP a favor de acoger menores migrantes en las comunidades autónomas donde ambos partidos gobiernan en coalición. Esta discrepancia ha llevado a Vox a anunciar la posible ruptura de los pactos territoriales que mantienen en cinco regiones clave: Castilla y León, Comunidad Valenciana, Aragón, Extremadura y Región de Murcia.

La decisión del PP de respaldar el plan de distribución de menores migrantes propuesto por el Gobierno central ha sido vista como una traición por parte de Vox, que ha amenazado con abandonar los ejecutivos autonómicos.

En particular, en Aragón, donde la posición que ejerce Vox es considerada «cómoda» por parte del PP y, con ello, les permite tener margen para influir en parte de la gestión gubernamental. Sin embargo, la situación se ha vuelto especialmente tensa en las últimas horas.

Ante la posibilidad de que Vox tome la decisión de salir de los gobiernos regionales, el partido de Abascal convocó urgentemente a su dirección este jueves, incluyendo a los vicepresidentes regionales, para discutir los «próximos pasos». Aunque fuentes del gobierno aragonés sugieren que es poco probable que Vox abandone el ejecutivo aragonés, la incertidumbre y la sensación de crisis entre los líderes de ambos partidos es evidente.

De hecho, según fuentes conocedoras de la situación de las últimas horas, desde el gobierno se asegura que la idea de que Vox no esté dentro del Ejecutivo de Azcón no se ve con malos ojos «para tener mucho más margen de actuación; y con la idea de buscar apoyos con otros partidos de las Cortes de Aragón». Entre tanto, ya se está pergeñando un gobierno aragonés de Azcón sin Vox y donde el PP deba tejer alianzas en las Cortes de Aragón para sacar adelante los presupuestos autonómicos o

Al margen de esta percepción del PP, en un duro comunicado emitido por Vox, se acusa al PP, y específicamente a Alberto Núñez Feijóo, de coaccionar a los barones populares para que voten a favor del reparto de menores migrantes. Vox considera que esto representa un «efecto llamada» para la inmigración ilegal y argumenta que está directamente relacionado con un aumento de la inseguridad en las calles. Para Vox, la cuestión migratoria es una línea roja que no están dispuestos a cruzar.

El Gobierno de Aragón, mientras tanto, observa con atención los acontecimientos. Nunca antes en los once meses de su trayectoria política, el futuro de la coalición entre el PP y Vox en Aragón había estado tan en entredicho como en estos momentos decisivos.