La nueva orden de fidelización de especialistas sanitarios del Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón y el Servicio Aragonés de Salud (Salud) garantiza que ningún centro de salud de la Comunidad, tampoco los de difícil cobertura, cierre este verano tras haber captado a cerca de 90 profesionales médicos que terminan su formación este año.

Así lo ha asegurado este miércoles la gerente del Salud, Ana Castillo, en el Hospital Ernest Lluch de Calatayud, donde ha comparecido junto al gerente del sector de Calatayud, Rafael Lapeña, la directora del hospital, Cristina Guarga, y una de las MIR fidelizadas, la uróloga María Soto.

Castillo ha señalado que este primer balance es muy positivo puesto que gracias a la orden de fidelización van a permanecer abiertos todos los centros de salud y los consultorios en época estival, salvo algún cierre puntual de algún día, en estos últimos. Además, se ha logrado retener talento y también atraer talento de otras Comunidades Autónomas y captar a profesionales en hospitales de fuera de Zaragoza.

«El objetivo de esta medida es retener y atraer el talento, a los especialistas que hemos formado en Aragón de forma excelente, y también a otros que se han especializado en otras Comunidades Autónomas y quieren venir a trabajar a esta tierra, a zonas más despobladas», ha dicho Castillo.

MEDIDAS PARA RETENER Y ATRAER TALENTO

La orden contemplaba dos líneas de mejoras diferentes según se haya finalizado o no la formación MIR: Para aquellos que ya hayan superado ese periodo, la sanidad aragonesa les ofrecía contratos de hasta tres años; una contratación combinada para matrimonios o parejas; la búsqueda de vivienda y centro educativo para los hijos, además de jornadas flexibles, estancias periódicas en hospitales de la capital aragonesa, así como másteres, una mejor valoración de méritos y un plus económico de fidelización de hasta 30.000 euros repartidos en 6.000 euros durante el primer año, 9.000 euros el segundo y 15.000 euros el tercer año.

En el caso de aquellos profesionales próximos a finalizar su formación, Aragón propone una adenda a su contrato actual para trabajar, de forma voluntaria, durante el verano, en centros de difícil cobertura, con un incentivo económico y tutorizados.

La gerente del Salud ha recordado que en este 2024 se da una situación excepcional a causa de la pandemia ya que los médicos internos residentes que comenzaron su formación en 2020, la iniciaron en septiembre y no en mayo, como es habitual.

Castillo ha detallado que esto hace que este año acaben, por un lado, aquellos que se han formado en especialidades de cinco años de duración. Comenzaron en mayo de 2019 y han terminado en mayo de este año. Y, por otro lado, otro grupo profesionales cuya formación dura cuatro años, quienes empezaron a formarse en septiembre de 2020 y concluirá en septiembre de 2024. Entre estos últimos, se incluyen los MIR de Familia.

EL PROCESO SIGUE ABIERTO A NUEVAS INCORPORACIONES

«Estamos en las primeras semanas de puesta en marcha de la orden y el balance de este primer año habrá de hacerlo en octubre», ha aclarado Castillo, que ha abierto las puertas a nuevas incorporaciones: «El objetivo de esta medida es retener y atraer el talento. A los especialistas que hemos formado en Aragón durante mucho tiempo y de forma excelente y además los consideramos ya como nuestros y también a otros que se hayan formado en otras comunidades autónomas y quieran venir a trabajar a esta tierra», ha ofrecido.

En mayo, han acabado en Aragón su formación MIR 42 profesionales. De éstos, cuatro se han acogido a la orden de fidelización: un oncólogo en el Hospital de Barbastro; otra oncóloga en el Hospital San Jorge de Huesca, quien ha realizado el MIR fuera de Aragón; una uróloga en el Hospital de Calatayud y una médico internista, también en Calatayud y que se ha formado, igualmente, fuera del territorio aragonés.

Además, otros 12 especialistas han optado por quedarse a trabajar en Aragón, con modalidades diferentes a las contempladas en el decreto de fidelización bien porque se han quedado en Zaragoza, bien porque trabajan en un centro de difícil cobertura, pero con contratos de sustitución o reserva de plaza.

En septiembre, acaban su especialidad 196 profesionales, entre ellos, 76 de Medicina de Familia y Comunitaria. De estos 196, unos 80 van a trabajar en verano, de forma voluntaria, en centros de difícil cobertura, acogiéndose a una adenda a su contrato, con un incentivo económico.

En concreto, 46 son MIR de Familia y unos 35 de otras especialidades. De esta forma, de los 238 profesionales que este año concluyen el MIR entre mayo y septiembre, cerca de 90 van a trabajar en centros de difícil cobertura. Estas cifras pueden aumentar en las próximas semanas ya que la posibilidad de acogerse a la fidelización sigue abierta.