Mercasa es una empresa pública española en colaboración con 24 ayuntamientos que gestiona la mayor red de mercados mayoristas del mundo conocidos como mercas. Estos son los espacios donde se produce el intercambio de productos frescos como carne, pescado, frutas y verduras, entre el origen y los minoristas. La misión de Mercasa es gestionar estas infraestructuras comerciales y logísticas promoviendo la sostenibilidad de la cadena agroalimentaria.

En una entrevista con HOY ARAGÓN, José Miñones Conde, presidente de Mercasa habla sobre los retos y oportunidades de Mercasa, la sostenibilidad y las claves del éxito del puerto seco de Zaragoza.

PREGUNTA. ¿Hacia dónde va la Red de Mercas? ¿Cuáles son sus iniciativas más innovadoras?

RESPUESTA. Tenemos 57 años de vida y hay que dar un cambio al proceso de las mercas que ha venido funcionando a lo largo de todos estos años como un servicio de mercados. Las zonas de actividad común que rodean estos mercados también ha ido en aumento principalmente hacia servicios de logística y por lo tanto, nuevas líneas de negocio. Esos centros logísticos y proyectos de última milla, son las líneas de futuro que ya en algunos de los territorios estamos empezando a implementar con proyectos piloto de última milla para esa logística hacia las ciudades desde la red de mercas. Mejora de eficiencia, calidad, movilidad y temas de digitalización, será hacia donde iremos en los próximos años. 

En cuanto a iniciativas innovadoras Zaragoza es un referente. La TMZ de Zaragoza y la terminal marítima a través del servicio de tren es única. El sistema de reciclaje o proyectos de logística de plataformas de carga eléctrica como el de Valencia, son proyectos muy innovadores y queremos replicarlo en el resto de Mercas.

¿Cómo promueve Mercasa la sostenibilidad y la responsabilidad social?

Es evidente que cualquier empresa que esté ahora diseñando un plan estratégico tiene que tener entre sus objetivos la sostenibilidad. Para nosotros es una de las líneas estratégicas. Hay que pensar que Mercasa mueve 16,5 millones de transportes. La terminal marítima de Zaragoza nos permiten eliminar cientos de miles de camiones de las carreteras a través de trenes. En este caso, 3.000 trenes que se mueven al año en esa terminal y con ello la eliminación de 18.000 toneladas de Co2. Esa es una línea que tenemos bien marcada para desarrollar en el resto también de las mercas. El proyecto de autoconsumo Mercaenergy que tenemos en Zaragoza va a proporcionar más de 5.000 megavatios al año.

En cuanto a la responsabilidad social estamos adheridos a Forética, que es una organización referente en responsabilidad social empresarial. Además, el desperdicio alimentario es una de las líneas que estamos implementando a través de Mercasa en las diferentes mercas y la colaboración con los bancos de alimentos que se encuentran en nuestras mercas.

¿Qué papel juega Mercasa en la economía española y en el sector alimentario a nivel nacional?

Es un papel esencial y probablemente muy desconocido. Es una actividad económica que genera un valor de casi 23.000 millones de euros, lo cual representa el 1,56% del PIB nacional. Genera más de 30.000 puestos de trabajo y están implicadas 3.600 empresas. A lo largo de la pandemia uno de los servicios que mejor valorado estuvo y que no se detuvo fue el alimentario. No solo de los centros comerciales, en este caso de los supermercados, sino también de la red de los 24 mercas que siguieron moviendo 9 millones de toneladas de frutas, verduras, pescados, carnes u otros productos frescos. Además es un papel que se genera a través de una empresa pública.

¿Se han detectado cambios en la alimentación a raíz de la pandemia?

Es evidente que vivimos ahora mismo un periodo de mayor consumo y desde luego de mejores resultados del sector alimentario y también con un mayor interés de la gastronomía saludable y sostenible. A raíz de la pandemia el tema saludable ha cogido mucho más impacto e impulso. La venta de alimentos saludables creció un 15% tras la pandemia y esa mayor preocupación por la salud también se refleja a la hora de hablar de economía circular o de la reducción de desperdicio alimentario.

El 70% de las frutas, verduras y hortalizas, y el 50% de la carne y pescado que se consume en los hogares de España, viene generado a través de esta red de mercas. Por lo tanto, el número de ventas también se está reflejando a raíz de la pandemia en la evolución del ecommerce. Esa manera de comprar de forma digital en donde se combina la compra física con la digital y donde se ha disparado más de un 175%.

¿Cuáles son los principales objetivos estratégicos de Mercasa a corto y largo plazo?

Ahora nos encontramos justo en la finalización del plan estratégico que teníamos del año 2019 a 2023. Hemos cerrado el 2023 con un cumplimiento superior al 96% y estamos ya con el diseño de ese plan estratégico para los próximos 5 años. Evidentemente daremos continuidad a ese primer plan estratégico que pusimos en marcha, pero apostando ya por lo que es el refuerzo y la presencia de la marca, por la excelencia en la gestión y el desarrollo digital con la sostenibilidad.

Dieciocho de las 24 mercas se encuentran con vida indefinida y por lo tanto tendremos que seguir avanzando en aquellas que no lo tienen para garantizar la distribución de productos frescos a millones de personas, que es el servicio público que estamos comprometidos a llevar a cabo y que lógicamente, compromete también a la hora de hablar de la cadena alimentaria.

¿Cómo afrontan los cambios en las preferencias de los consumidores y la creciente demanda de productos frescos?

La creciente demanda de producto fresco es una oportunidad para nosotros y también para esas 3.300 empresas que operan en nuestra red y para todo el sector agroalimentario español. Desde Mercasa siempre hemos apostado por producto fresco y de proximidad y eso contribuye a la alimentación sana y saludable que está en auge. Lo que queremos es reducir la huella de carbono con el consumo de producto fresco que tenemos de cercanía, de proximidad.

Desde la red de mercas, que está situada en todo el territorio nacional, proveemos a la hostelería, minoristas, mercados municipales, pescaderías, carnicerías de barrio, a través de proyectos de última milla para que sean productos que lleguen al ciudadano y que los tengan en horarios accesibles, que es uno de los retos que tendremos que afrontar.

¿Cómo de importante es el papel de Mercasa en el valle del Ebro, especialmente su implicación en Mercazaragoza?

En una red de 24 mercas, al final unas mercas se beneficien de otras a través de esas buenas prácticas. A través de la puesta en marcha de proyectos que son innovadores y de los ahorros que conllevan contrataciones conjuntas que estamos haciendo. Por ejemplo, temas de seguros, de consumos eléctricos o proyectos de eficiencia energética que vamos implementando en cada una de las mercas. En el caso de la implicación de Mercazaragoza, el resultado evidencia que se está trabajando en la buena línea. El año pasado ha sido el mejor resultado de los últimos 12 años en cuanto a carácter económico. 154 empresas que están instaladas en Mercazaragoza con proyectos pioneros que facilitan a los mayoristas y a los distribuidores esa presencia en el territorio.

Las cifras de Mercazaragoza hablan por sí solas. En frutas, hortalizas y verduras son más de 200.000 toneladas al año, en pescado 25.000 y en carne se acerca a 30.000 toneladas. Desde Mercasa ese conocimiento del valor añadido que le damos a Mercazaragoza está muy bien recepcionado y valorado por los mayoristas. Además, nos permite que esa colaboración público-privada pero también público-público con el ayuntamiento, nos de calidad en cada una de las mercas y en el caso particular de Mercazaragoza son claves de éxito económico pero también reputacional. 

El puerto seco de Zaragoza es referencia en el sur de Europa. ¿Cuáles son las claves del éxito?

Poder generar esas sinergias de trabajo y poder llevar a cabo las mejoras de infraestructuras. En el caso concreto de Mercazaragoza esa apuesta por la Terminal Marítima de Zaragoza es un referente a nivel nacional. Es la primera terminal ferroviaria de mercancía de interior de la península. Es un proyecto que nació hace más de 15 años y, por lo tanto, se adelantó a los tiempos. Ahora lo estamos pensando para el resto de mercas a través de los corredores Mediterráneo o Atlántico. En el caso de Zaragoza ya está generando un ahorro energético y de emisiones de CO2.

La implantación del canal frío es también una demostración en el caso de Zaragoza y el poder exportar carne congelada a China directamente a través de ese canal de frío será uno de los potenciales que tendremos de cara al futuro y que queremos asumir también con la ampliación de esa terminal.