El acceso a la vivienda en unas condiciones asumibles por parte de los ciudadanos es una de las cuestiones que hoy en día más preocupa en España. En las grandes ciudades, así como en zonas turísticas como áreas costeras e islas, el incremento de los apartamentos vacacionales ha contribuido a que los precios de los inmuebles suban y hagan muy difícil su adquisición para su uso residencial.

Afortunadamente, Zaragoza es la excepción a la regla y las cuotas hipotecarias se mantienen en unos niveles razonables, algo que es posible medir mediante el esfuerzo teórico, que combina el precio de los inmuebles con el nivel de renta. Según los expertos, el pago por la vivienda debe situarse en torno a un 30% de los ingresos, con el fin de mantener una economía del hogar saneada.

En la capital aragonesa, el esfuerzo teórico para pagar la hipoteca se sitúa, de media, en un 32,0%, es decir, en niveles saludables. Así lo indica el último informe de Tinsa sobre precios de tasación a nivel nacional, correspondiente al primer trimestre de 2024.

Este esfuerzo contrasta con el registrado en el resto de grandes ciudades españolas, lejos de estos porcentajes. Donde comprar un piso resulta más prohibitibo es en Barcelona, donde se debe destinar un 51,9% de los ingresos para abonar la hipoteca. Le siguen de cerca Madrid, con un 51,4%, y Málaga, con un 50,6% Ya por debajo de la mitad de la renta, pero aún así con cifras muy elevadas están Sevilla, donde se debe destinar a la hipoteca un 41,4%, y Valencia, con un 38,1%.

El hecho de que en Zaragoza se registre un esfuerzo teórico razonable es principalmente debido a que en la capital aragonesa los precios de los inmuebles se encuentran todavía en valores muy por debajo a sus máximos históricos. Concretamente, el valor medio de tasación en la capital aragonesa registrado en marzo fue de 1.726 euros el metro cuadrado, lo que contrasta con los 3.722 de Madrid, los 3.701 €/m2 de Barcelona, los 2.346€/m2 de Málaga, los 2.109 de Sevilla y los 2.070 de Valencia.

Volviendo a Zaragoza, el esfuerzo teórico está muy equilibrado en los diferentes distritos, siendo el más exigente la Margen Izquierda, que registra un 33,3%. En el lado opuesto, dentro de la ciudad consolidada, está Oliver – Valdefierro, con un porcentaje del 26,3%. Mucho más accesibles son los barrios rurales, con un esfuerzo para pagar la hipoteca que se sitúa entre el 23,7% y el 24,4% de la renta disponible.