Vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) reciben con discrepancias el aviso que ha lanzado este miércoles el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que quitará al órgano la facultad de nombrar a los magistrados del Tribunal Supremo (TS) si el PP no pacta la renovación antes de que termine este mes de junio.

Fuentes del órgano de gobierno de los jueces consultadas por Europa Press sostienen que el anuncio del jefe del Ejecutivo ha tomado por sorpresa a varios vocales que, desde hace tiempo, han rebajado sus expectativas sobre una eventual renovación del CGPJ, toda vez que llevan cinco años con el mandato caducado a la espera de que el PSOE y el PP pacten los nombres de los 20 vocales.

En 2021, con ánimo de forzar la renovación, el Gobierno impulsó una reforma legal que prohíbe a un CGPJ en funciones, como el actual, hacer nombramientos discrecionales en la cúpula judicial. En 2022 se aprobó otra reforma que devolvió al órgano la capacidad de nombrar a los dos candidatos al Tribunal Constitucional que le corresponde designar. Los intentos desde entonces para renovar el CGPJ han sido varios.

El anuncio de Sánchez tiene lugar después de que el pasado abril Guilarte presentara por escrito su propuesta al Congreso y al Senado para evitar futuros bloqueos del CGPJ. Planteaba varias fórmulas y una de ellas era que los nombramientos de la cúpula judicial quedase en manos de los propios jueces y no del órgano que preside.

Según recogía el texto, Guilarte defendía que era «imprescindible no tanto sustraer competencias al CGPJ» como «dar más protagonismo a la carrera judicial allí donde resulta lógico que lo tenga, es decir, en lo que afecta al ejercicio de las tareas gubernativas».

LA PROPUESTA DE GUILARTE

Para los nombramientos en el Supremo, Guilarte proponía que sus magistrados fuesen «nombrados por una comisión cualificada, mayoritariamente compuesta por vocales y por magistrados» del propio tribunal, presidida por un vocal, del CGPJ, magistrado del Supremo, si lo hay, o por un especialista en la materia con nivel de cualificación similar a la de magistrado del TS, en caso contrario.

La comisión estaría formada por «cinco miembros de un nivel de cualificación parangonable con la plaza que se saca a concurso» y los vocales del CGPJ solo formarían parte de la misma si reúnen «la específica capacitación para valorar los méritos de los candidatos».

Según explicó Guilarte, el número de vocales nunca podría ser más de tres, y el resto de miembros serían magistrados del Supremo que se elegiría «por sorteo y turno rotatorio». Los otros dos miembros de estas Comisiones, a desarrollar reglamentariamente, serían profesionales cualificados en función de la Sala afectada.