El cuerpo humano está compuesto por aproximadamente un 60% de agua, con algunas partes específicas como el cerebro (70%) y la sangre (80%) teniendo un contenido aún mayor. Esta alta proporción de agua es fundamental para el correcto funcionamiento de nuestros sistemas biológicos, lo que subraya la importancia de mantenernos bien hidratados.

Una pregunta común es cuánto agua se debe beber diariamente. Una recomendación tradicional es consumir alrededor de dos litros de agua al día, lo que equivale a unos ocho vasos. Sin embargo, esta no es una cifra definitiva. Diferentes instituciones han ofrecido diversas pautas sobre la ingesta de agua.

Por ejemplo, las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de los Estados Unidos sugieren que los hombres deben consumir aproximadamente 3,7 litros de líquidos al día, mientras que las mujeres deben consumir alrededor de 2,7 litros. Estos números incluyen líquidos provenientes tanto de bebidas como de alimentos.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ofrece una guía diferente basada en el peso corporal. Según la OMS, una persona necesita unos 35 ml de agua al día por cada kilogramo de peso. Esto significa que una persona que pese 70 kg debería consumir aproximadamente 2,45 litros de agua al día.

BEBER AGUA Y LA SALUD DE LA VEJIGA

La uróloga Rena Malik ha profundizado en la importancia de la hidratación regular, particularmente en relación con la salud de la vejiga. Según Malik, no beber suficiente agua puede llevar a que la orina se concentre demasiado, lo cual puede irritar la vejiga. Esta irritación puede causar una sensación frecuente y urgente de necesidad de orinar.

Malik también aclara que no es estrictamente necesario consumir ocho vasos de agua al día, sino que lo importante es mantener una ingesta adecuada de líquidos. Además, algunas personas, como aquellas que sufren infecciones urinarias frecuentes, pueden necesitar consumir más líquidos y deben seguir las recomendaciones de su médico.

Por otro lado, Malik advierte sobre los riesgos de consumir demasiada agua. Beber en exceso puede diluir demasiado los niveles de sal en el cuerpo, lo que puede conducir a una condición conocida como hiponatremia. La hiponatremia puede ser peligrosa y causar síntomas graves como náuseas, dolor de cabeza, confusión y en casos extremos, convulsiones o coma.

Mantenerse hidratado es crucial para la salud general y el buen funcionamiento del organismo. Sin embargo, la cantidad de agua que se necesita puede variar según factores individuales como el peso, la actividad física y la salud general. Es importante escuchar a nuestro cuerpo y ajustar la ingesta de líquidos según nuestras necesidades personales y las recomendaciones médicas.