Después de cada periodo festivo, las búsquedas de Google se llenan de frases parecidas a ‘cómo perder peso rápido’, y búsquedas de fórmulas ‘mágicas’ para contrarrestar los excesos de esos días. Pero si durante el año llevas un orden y unos hábitos saludables de alimentación y actividad la buena noticia es que esto no será necesario.

Para tu cuerpo lo que realmente tiene impacto no son esos días aislados en los que hemos tenido un exceso, sino que en la rutina diaria se tenga ese cuidado y consciencia sobre lo que estamos comiendo y, sobre todo, sobre las cantidades. Lo importante es dar ese primer paso de querer hacer un cambio y ponerse en manos de profesionales para poder tener toda la información necesaria para hacer los cambios de manera productiva.

Nano Alútiz, dietista y nutricionista, nos explica que la clave para conseguir crear ese nuevo hábito saludable es «aplicar y repetir una y otra vez las pautas que el profesional te da según la filosofía con la que trabaje». Esos conceptos irán encaminados a que «las ingestas que hagas a lo largo del día sean saludables, nutritivas, que tengas varias opciones y toda la información que necesitas para poder aplicarlo día a día».

Cuando entramos en el círculo vicioso de picotear a deshoras, comer comida poco saludable y movernos poco el cuerpo nos va pidiendo lo mismo que le estamos dando. Cuando invertimos el sentido hacia una alimentación saludable que te sacia, que sienta bien, te da energía y eres capaz de seguir una rutina de vida activa el cuerpo te pedirá más.

Como describe el nutricionista, las dietas a corto plazo para lograr un objetivo rápido «no funcionan porque no te enseñan a comer de forma autónoma y consciente», y por ello la «ley del mínimo esfuerzo» no sirve de nada. Trabajando en la base de aprender, aplicar y repetir es cuando se logran esos objetivos de forma duradera y saludable para toda la vida

ALIMENTOS NO TAN SANOS

En la era del marketing en la que lo ‘healthy’ está de moda, en muchas ocasiones nos encontramos con alimentos que los envuelven en una imagen de saludable hasta que miramos la etiqueta y comprobamos que lo que parecía bueno tiene demasiados ingredientes que no sabemos ni nombrar.

Esta es otra de las razones por las que aprender de profesionales e incorporar esa información es tan necesaria para poder hacer las cosas bien. Sobre todo si tus objetivos ya no son solo mantener una alimentación saludable, sino un objetivo más concreto como la pérdida de grasa, que es una de las razones principales por las que la gente acude a los profesionales.

En este caso lo importante, como detalla Nano Alútiz, es esa educación nutricional, ya que la pérdida de grasa será una «consecuencia de hacer las cosas bien y llevar una alimentación saludable y unos buenos hábitos como un estilo de vida más activo». Por ello recomienda no enfocarse en el objetivo final, sino en el proceso que hay que llevar a cabo para lograrlo.