Sus iniciales responden a S.S. y tiene 21 años. El pasado dos de abril, en el parque de la calle Salvador De Madariaga, en Zaragoza, una patrulla era alertada por dos ancianas que dijeron a los agentes que un hombre les había intentado robar el bolso.

Los policías vieron que un hombre emprendía la huida y, sin perderlo en ningún
momento de vista, y mientras describían a través de la emisora a la persona que estaban persiguiendo para lograr apoyos, vieron como entraba en el parque de Villafeliche, donde consiguieron darle alcance.

Los policías locales que le retuvieron mientras huía vieron como el joven reaccionaba de manera violenta, llegando a empujar a los agentes, golpeándose uno de ellos contra una valla en la cabeza. Como resultado de ese golpe, el policía perdió el conocimiento y tuvo que recibir atención médica por una herida sangrante en la región frontal izquierda.

Como resultado del golpe, tuvieron que ponerle tres grapas pen la cabeza. No fue la única herida que le produjo esta agresión, ya que casi se fractura un dedo y se rompió parcialmente parte del bíceps femoral izquierdo. Todas estas lesiones le obligaron a estar ingresado en hospital durante un día y 22 más con tratamiento.

La violencia de la persona que había cometido presuntamente un delito era tal que fue necesaria la presencia de otra patrulla de Policía Local para detenerle. Tras dejar semi inconsciente al policía, el joven prosiguió con la huida y se encontró a esta patrulla de apoyo justo de frente. Ambos agentes consiguieron pararlo y reducirlo, no sin que otro policía sufriera también lesiones en los dedos de su mano derecha.

Una vez reducido le realizaron un cacheo de seguridad y encontraron entre sus pertenencias personales una cadena con un colgante de una libélula con la etiqueta, junto a dos pendientes y una chapa color plateada y negra. No pudo explicar que hacía todo eso en sus bolsillos y fue trasladado a un hospital, donde no quiso ser atendido y posteriormente, a dependencias policiales.

15 MESES DE CÁRCEL Y 3.500 EUROS POR DAÑOS

Mientras, en otro centro hospitalario, determinaban que las lesiones más graves del policía iban encaminadas especialmente a una herida inciso contusa en la cabeza. Por la gravedad de estas lesiones que aparataron al agente de su trabajo diario durante casi 50 días, la fiscalía quiere que el encausado cumpla una pena de 15 meses en prisión.

Así, solicita el fiscal la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante
el tiempo de la condena por el delito de resistencia grave y lesiones del artículo 147.1 del Código Penal. También piden una multa de dos meses con una cuota diaria de 10 euros y la responsabilidad personal subsidiaria.

S.S. también tiene, según la acusación del Estado, que indemnizar al agente con 3.600 euros por las lesiones y perjuicios causados y al otro policía herido con 30 euros por los perjuicios causados. La defensa, dirigida por Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcén, piden una rebaja de la pena de multa y prisión.