M.T. se enfrenta a un delito de resistencia a la autoridad y lesiones al intentar huir de dos policías nacionales que vigilaban el entorno de la calle Ramón Pignatelli, la conflictiva calle de El Gancho.

Sucedió en torno a las 15:45 horas del pasado 20 de abril de 2024. Los agentes se percataron de que un hombre se encontraba a la altura del número 56 de la calle Ramón Pignatelli en Zaragoza estaba hablando con otro y su aspecto era sospechoso.

Al percatarse de la presencia policial dejó de mantener la conversación con la otra persona de manera brusca y repentina y se fue a llamar rápidamente a un timbre del portal y entró en el mismo.

El otro hombre le siguió y se resguardo también en el mismo lugar por lo que los policías salieron del coche camuflado en el que hacían labores de vigilancia con la intención de identificar a ambas personas.

Esperaron a que los hombres salieran del edificio y, pasados unos minuto, uno de ellos salió pero al ver que los policías vigilaban en el portal y a sabiendas que dentro del inmueble los agentes no pueden entrar y no hay motivo suficiente, intentó regresar al interior del portal. Mientras, los policías se identificaban e intentaban que abandonase su aptitud al grito de «alto policía».

Cuando estos policías nacionales iban a alcanzarle entró en el portal cerrando la puerta de manera violenta golpeando a uno de los agentes, que intentaba sujetar la puerta para que no se cerrara.

Como consecuencia del portazo, el policía sufrió varios cortes en los brazos debido a la fractura del cristal de la puerta. Al final consiguieron abrir la puerta y atrapar al fugado en el rellano del primer piso.

Al verse atrapado intentó zafarse de sus perseguidores braceando con violencia. Fruto esta nueva detención, uno de los policías sufrió lesiones con heridas en ambas manos que le produjeron fuertes dolores en la articulación metacarpofalángica de uno de sus dedos de la mano derecha. La lesión le tuvo de baja durante una semana.

Un juez acaba de imponer al acusado, en situación irregular en España y con antecedentes penales, la pena de seis meses por el delito de resistencia y de multa de dos meses con una cuota diaria de ocho euros con responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas impagadas por el delito leve de lesiones.

En cuanto a la responsabilidad civil, el acusado deberá ser condenado además a abonar al agente, representado por los abogados Luis Ángel Marcén y Carmen Sánchez, 280 euros de multa por los siete días en los que tardaron en curar sus lesiones.

NUEVO LESIÓN A UN POLICÍA

Cada vez son más los juicios que se producen en la Audiencia Provincial de Zaragoza y La Ciudad de la Justicia con motivo de lesiones o ataques durante una detención a policias. El pasado mes de margo, un hombre de 25 años se sentaba en el banquillo de los acusados por agredir a tres policías e intentar quitar el arma reglamentaria a uno de ellos.

El hombre le dijo al juez que un policía que resultó herido se cayó por las escaleras sin que él le agrediese. Este acusado se enfrenta a penas de dos años de cárcel por tráfico de drogas y de entre dos y tres años más por atentado y lesiones. Uno de los policías agredidos tuvo que ser intervenido y estuvo 77 días de baja.

Recientemente, otro hombre ha sido condenado a un año de prisión tras herir a dos policías en el barrio zaragozano de La Jota con unos cuchillos que llevaba ocultos. Uno de los agentes tuvo que estar 83 días de baja; con 900 euros a otro que tardó 20 días en curar y con 90 euros a cada uno de los dos agentes por las lesiones leves en las manos.