La seguridad en la vivienda es una de las principales preocupaciones de los ciudadanos durante las vacaciones de verano. La idea de que algo pueda ocurrir mientras están fuera de casa puede llegar a ser una obsesión. Para mitigar esta preocupación, es común que las personas contacten a un vecino o dejen una llave a un familiar cercano para que ocasionalmente visite la vivienda, suba las persianas o riegue las plantas, dando la impresión de que la casa está habitada.

En caso de que esto no sea posible, los propietarios suelen recurrir a sistemas de seguridad tradicionales para disuadir a los ladrones y proteger sus pertenencias. Lo más básico es instalar un doble cerrojo, aunque este puede ser fácilmente vulnerado por un ladrón experimentado. Una medida más efectiva es la instalación de cámaras de seguridad o alarmas conectadas directamente con la Policía Nacional, las cuales detectan cualquier movimiento sospechoso.

Durante el verano, las empresas de seguridad ven un aumento en la demanda de sus servicios. Cuando los técnicos instalan el sistema de seguridad, también proporcionan a los propietarios una pegatina para colocar en la puerta, advirtiendo a posibles intrusos de que la policía será notificada si se detecta una entrada no autorizada.

No obstante, algunas personas colocan estos adhesivos sin contar realmente con un sistema de seguridad, intentando engañar a los ladrones. Esta práctica puede tener consecuencias negativas, incluyendo multas de hasta 600 euros.

Según la Agencia de Protección de Datos, es posible denunciar a aquellos que utilicen estos distintivos de manera ilegal, ya que se trata de una violación de propiedad intelectual al usar una marca registrada sin autorización. Las sanciones penales por estos casos pueden incluir multas de 3 a 6 meses de prisión.

Además, la empresa de seguridad afectada puede reclamar una indemnización. Si la pegatina no se retira, la multa puede ser de 600 euros diarios hasta que se retire. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda otras estrategias para disuadir a ladrones y okupas, como colocar un cartel de «cuidado con el perro».